Minerva Mirabal Reyes

Nació en la Sección Ojo de Agua, en Salcedo el 12 de marzo de 1927, fruto del matrimonio entre Enrique Mirabal Fernández, propietario agrícola, y Mercedes Reyes de Mirabal (Doña Chea).

Se destacó como ardorosa luchadora contra el régimen tiránico de Rafael Leonidas Trujillo Molina. Sus dificultades con Trujillo comenzaron en 1949 cuando abandonara abruptamente una fiesta que se celebraba en la Casa Borinquen, en la ciudad de San Cristóbal, por considerar que el dictador le había faltado el respeto haciéndole avances amorosos que rechazó indignada.

La negativa firme a los requerimientos de Trujillo y el crecimiento de la conciencia patriótica que la animaba y que era conocida por el dictador, provocó la ira de éste, hasta el extremo de obstaculizar su ingreso en la Universidad de Santo Domingo. Sin embargo, su ilimitada perseverancia logró finalmente la inscripción en la casa de estudios, graduándose en Derecho Magna Cum Laude en el año de 1952.

Mientras cursaba sus estudios universitarios conoció al también estudiante de Derecho Manuel Aurelio Tavarez Justo (Manolo), con quien contrajo matrimonio el 30 de noviembre de 1955. De la unión nacieron dos niños: Manuel y Minú.

Compartiendo ideales patrióticos, la pareja Tavarez-Mirabal, impactada especialmente por la gesta heroica del 14 de junio, decidió organizar un movimiento opositor al régimen imperante, constituyéndose Manuel Aurelio como su principal líder.

Denunciada la existencia del movimiento al Servicio de Inteligencia Militar, el tenebroso SIM, por un infiltrado, fueron apresados el 21 de enero de 1960 muchos de sus miembros, incluidos Manolo y Minerva. Minerva fue puesta en libertad el 7 de febrero de ese mismo año, tras permanecer encerrada en las sórdidas cárceles de "La 40" y "La Victoria". El 18 de marzo de ese mismo año fue nuevamente encarcelada junto a su hermana María Teresa, recibiendo una condena de cinco años de prisión, rebajada a tres. Tras la visita de la sub-comisión de sanciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), recobran su libertad, saliendo de esta experiencia con intensificados sentimientos de solidaridad para con sus esposos encarcelados.

El esposo de Minerva, junto a los de sus hermanas Patria y María Teresa, fueron trasladados desde la cárcel de "La Victoria" en Santo Domingo, a la prisión de Salcedo y de allí a la de Puerto Plata. Cuando fueron autorizadas a visitar a sus esposos "cuando quisieran" a la cárcel de Puerto Plata, Minerva sospechó que se preparaba para ellas una emboscada, lo que no amilanó para nada su ánimo. El 25 de noviembre de 1960 emprendieron viaje hacia Puerto Plata acompañadas por Rufino de la Cruz Disla, conductor del vehículo que las transportaba. No llegaron nunca.

El brutal e indigno asesinato de las Hermanas Mirabal y Rufino de la Cruz Disla conmovió profundamente la conciencia nacional. La versión del gobierno de que habían sufrido un accidente no fue creída por nadie, y muchas personas, que hasta el momento habían permanecido al margen de la oposición al oprobioso régimen, sintieron rugir sus conciencias y comenzaron a luchar de diversas maneras. Las Mirabal se convirtieron en símbolo de resistencia al régimen que se tambaleaba y, finalmente, Trujillo fue ajusticiado la noche del 30 de mayo de 1961, entrando las Hermanas Mirabal al mundo de la historia y la leyenda.

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